Dr. Javier Martinez. Especialista Diagnostico por Imagenes UNC. Argentina.
Definición y clínica: Es un tumor descripto en 2013 y clasificado en la nueva revisión de neoplasias cerebrales de la OMS del 2016. está relacionado con tumores de células ganglionares Aunque cabe mencionar que se te trata como una entidad provisional la cual probablemente en la siguiente clasificación será revalorada. Clínicamente algunos pacientes pueden presentar convulsiones o simplemente ser un hallazgo.
Paciente femenina de 46 años. Dolor de tres meses de evolución sobre el antebrazo y codo derecho, sin alteraciones de la sensibilidad.
Dr. Jhon Escudero R.
Universidad Tecnológica de Pereira.
Pereira Colombia.
Diagnóstico: Síndrome de nervio interóseo posterior, también conocido como síndrome del nervio radial profundo o síndrome supinador
Definición y clínica: Se trata de una neuropatía periférica por compresión, la clínica es inespecífica y se puede presentar con dolor a nivel del antebrazo o debilidad de los músculos extensores.
La pancreatitis se define como la inflamación del páncreas y se considera la enfermedad pancreática más común en niños y adultos. Las imágenes desempeñan un papel importante en el diagnóstico, evaluación de la gravedad, el reconocimiento de las complicaciones, la pancreatitis puede ser aguda; Representando un proceso inflamatorio agudo del páncreas, o crónico; que progresa lentamente con lesión inflamatoria continua y permanente del páncreas.
La
pancreatitis crónica es una enfermedad inflamatoria caracterizada por un daño
estructural progresivo e irreversible del páncreas que produce un deterioro
permanente de las funciones exocrinas y endocrinas.
La
incidencia de pancreatitis crónica es de cinco a doce casos por cada 100000
personas por año; representando más de 120000 visitas ambulatorias y 50000
hospitalizaciones al año, el consumo de alcohol representa la mayoría (80%) de
los casos de pancreatitis crónica en adultos en países desarrollados; mientras
que la desnutrición es la causa más común en todo el mundo.
El
diagnóstico de pancreatitis crónica (PC) se realiza mediante una combinación de
síntomas clínicos (por ejemplo, dolor abdominal, malabsorción, diabetes
mellitus), pruebas de la función pancreática (por ejemplo, elastasa fecal-1) y
anomalías morfológicas observadas en las imágenes del parénquima pancreático,
el conducto pancreático y el tracto biliar (por ejemplo, calcificaciones,
lesiones ductales, seudoquistes).
Se usan
varios tipos de imágenes para el
estudio de la PC, la ecografía
endoscópica, la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE), la
resonancia magnética (RM), la tomografía computarizada (TC) y la ecografía.
Las imágenes
desempeñan un papel importante en el diagnóstico y el tratamiento de la PC, las
características de imagen de la pancreatitis crónica se pueden dividir en
hallazgos tempranos y tardíos.
La
sensibilidad de la ecografía y la tomografía para la detección de a
pancreatitis crónica temprana es baja, ya que, en etapas iniciales, no serán observables
dichos cambios, estos cambios del parénquima pancreático podrían preceder los
cambios ductales, por lo tanto, la RM juega un rol importante en el diagnostico
en etapas tempranas de esta entidad.
El páncreas
normal mejora uniforme e intensamente en las imágenes de fase arterial temprana
potenciadas en T1 y muestra un lavado rápido del gadolinio en las imágenes
subsiguientes. Por el contrario, un páncreas con fibrosis crónica y atrofia
glandular presenta un realce disminuido y heterogéneo en las
imágenes de la fase arterial y una
captación relativamente incrementada en
las imágenes tardías, esta baja intensidad
de la señal en T1 fat sat refleja la pérdida de la proteína acuosa en los
acinos del páncreas y la disminución del
realce en las imágenes de la fase capilar refleja la interrupción del lecho
capilar normal y el aumento de la inflamación crónica y la fibrosis.
Los
hallazgos de colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM) en la pancreatitis
crónica temprana a menudo demuestran un conducto pancreático principal normal
con ramas de conductos laterales dilatados e irregulares.
La
colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) se considera la prueba
estándar de referencia para detectar cambios tempranos en los pacientes con
pancreatitis crónica, La colangiopancreatografía por RM (CPRM) es una
alternativa para los pacientes en los que la CPRE falló y en los que no pueden
tolerar este procedimiento.
La ecografía
endoscópica tiene una alta capacidad para la detección de cambios morfológicos
tempranos y es un procedimiento menos invasivo que la CPRE.
La Pancreatitis crónica tardía:
La TC tiene
una sensibilidad del 60% al 95% en el diagnóstico de enfermedad avanzada, mostrando
con precisión los cambios en el parénquima pancreático, estos hallazgos
incluyen la dilatación del conducto pancreático principal y sus ramas
laterales; hasta en el 68% de los pacientes. El contorno ductal puede ser liso,
moldeado o irregular, las calcificaciones intraductales, que es el hallazgo más
específico de la pancreatitis crónica y se observa en casi la mitad de los
pacientes con pancreatitis y atrofia del parénquima, sin embargo, la atrofia
del parénquima no es específica ni sensible y se ve normalmente con el
envejecimiento. Las calcificaciones se asocian con mayor frecuencia a PC
causada por consumo de alcohol.
En las
imágenes de MR de los pacientes con pancreatitis crónica tardía o avanzada se observa
disminución de la intensidad de la señal del páncreas en imágenes T1 fat sat, y
un realce disminuido en las imágenes inmediatas post-contraste, y un realce
progresivo del parénquima en el post-contraste tardío de 5 minutos. Lo cual
reflejando el patrón de realce del tejido fibroso.
La CPRM en
la fase avanzada de la PC demuestra la dilatación del conducto pancreático
principal con ectasia de las ramas laterales, con estenosis ductal pancreática,
irregularidades y cálculos intraductales, apareciendo como defectos de relleno
hipointensos.
La
pancreatitis crónica puede afectar exclusivamente a la cabeza pancreática en el 30% de los casos,
lo que resulta en una cabeza pancreática focalemente agrandada,
hallazgos que pueden simular un
adenocarcinoma, tanto la pancreatitis crónica como el adenocarcinoma muestran
características de imagen similares en la TC y la RM debido a la abundante
fibrosis y obstrucción ductal ambas
se ven como lesiones hipodensas en la TC, levemente hipointensas en imágenes
ponderadas en T1 y señales heterogéneas levemente hiperintensas en las imágenes
ponderadas en T2. Sin embargo, ciertas características de imagen son
útiles en la distinción de la cabeza del páncreas agrandada de la pancreatitis
crónica de adenocarcinoma.
Diferenciación de las características de la imagen entre la pancreatitis
crónica y el adenocarcinoma pancreático
Pancreatitis
crónica
Adenocarcinoma
pancreático
Presenta
una textura glandular, plumosa o de mármol similar a la del páncreas
restante.
Lesión
masiva definible y circunscrita es a menudo diagnóstica de tumor, lo que
altera la arquitectura subyacente y provoca la pérdida de detalles anatómicos
Realce
pancreático heterogénea con presencia de señal de vacío (quistes y calcificaciones)
en las imágenes inmediatas post-gadolinio
Realce irregular, heterogéneo, disminuido con el gadolinio
en comparación con el parénquima pancreático adyacente
Dilatación
irregular del conducto pancreático principal con estrechamiento
gradual. Presencia de múltiples calcificaciones intraductales ( hallazgo
más específico)
Corte abrupto
del conducto pancreático con dilatación proximal significativa +/- presencia
de signo del conducto doble. Muy pocos cálculos ductales en comparación
con pancreatitis crónica
Dilatación
del conducto pancreático principal con ectasia de las ramas laterales, dando
una apariencia de cadena de lagos.
Dilatación
mínima de las ramas laterales.
Sin
encapsulamiento vascular, ni linfadenopatía significativa o metástasis a
distancia.
Recubrimiento
vascular, linfadenopatía o metástasis a distancia.
Mundo J Gastrointest Patofisiol. 2014 15 de agosto; 5 (3): 252–270.
Glándula pancreática se presenta aumentada de tamaño, dismórfica, con restricción relativa de la difusión de agua, atribuible a proceso inflamatorio en primera instancia, aunque se observa una franca desestructuración de la anatomía normal a nivel de cabeza y proceso uncinado de páncreas.
Páncreas aumentado de tamaño, bordes irregulares de densidad heterogénea. A nivel de cabeza y cuerpo de páncreas presenta imagen hipodensa de bordes bien definidos que presenta realce parietal tardío luego de la administración,l asociada a rarefacción de grasa mesentérica adyacente y presencia de imágenes ganglionares perilesionales.
Pancreatitis calcificada crónica obstructiva. (A) La radiografía simple muestra una piedra calcificada (punta de flecha) en el área pancreática. (B) El MRCP muestra la dilatación del conducto pancreático principal y las ramas laterales (puntas de flecha) y el nivel de obstrucción. Se puede sugerir la piedra intraductal obstructiva (flecha), pero su visualización es subóptima porque está parcialmente rodeada por líquido. (C) La ubicación de la piedra en el conducto pancreático principal se muestra claramente en la CPRE (flecha). RadioGraphics Vol. 22, No. 1, MR Imaging of the Pancreas: A Pictorial Tour, Jan 1 2002, C Matos, O Cappeliez, C Winant, E Coppens, J Devière, T Metens.
Imágenes de MRCP dinámicas obtenidas en un paciente con cambios leves de pancreatitis crónica antes ( A ) y después ( B ) de la administración de secretina. Mejora de la visualización de las ramas laterales (puntas de flecha) se observa en B . RadioGraphics Vol. 22, No. 1, MR Imaging of the Pancreas: A Pictorial Tour, Jan 1 2002, C Matos, O Cappeliez, C Winant, E Coppens, J Devière, T Metens.
Bibliografia:
Y. Issa,1
M. A. Kempeneers, H. C. van Santvoort, T. L. Bollen,2 S. Bipat, and M. A.
Boermeester Diagnostic performance of imaging modalities in chronic
pancreatitis: a systematic review and meta-analysis, Eur Radiol. 2017; 27(9)
Frank H.
Miller, Ana L. Keppke, Anubha Wadhwa, John N. Ly, MRI of Pancreatitis and Its
Complications: Part 2, Chronic Pancreatitis American Journal of Roentgenology
Volume 183, Issue.
Kiran K Busireddy, Mamdoh AlObaidy, Miguel Ramalho, Janaka Kalubowila, Liu Baodong, Ilaria Santagostino, and Richard C Semelka, Pancreatitis-imaging approach, World J Gastrointest Pathophysiol. 2014 Aug 15; 5(3)
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Dr. Jhon Escudero R.
Universidad Tecnológica de Pereira.
Pereira Colombia.
La atrofia del cerebelo es una
complicación del sistema nervioso central, con pérdida difusa
de células de Purkinje Este hallazgo ha sido atribuido a
la lesión anóxico-isquémica durante las convulsiones y al efecto secundario
tóxico de la fenitoína a nivel celular o una combinación de ambos factores,
teniendo como factor importante el tiempo de duración del
tratamiento con este fármaco.
El
tratamiento crónico con fenitoína o la intoxicación aguda por este medicamento
puede causar una lesión cerebelosa permanente con atrofia del vermis y los
hemisferios del cerebelo, dichas alteraciones
son detectables en los estudios
de neuroimagen.
Algunos
estudios han demostrado que el grado de atrofia moderada / severa se relacionó a pacientes con mayor exposición
a fenitoína (mayor duración del tratamiento y mayor dosis total) en comparación con los pacientes con atrofia
leve o sin atrofia quienes recibieron
dosis más bajas o durante menor tiempo.
El mecanismo de toxicidad celular de la
fenitoína es desconocido; y en la
literatura algunos estudios en animales
reportan alteraciones en la morfología del axón de las células de Purkinje y los informes patológicos de los humanos
sugieren que da lugar a una pérdida difusa de las células de Purkinje.
Se describen
dos patrones de atrofia cerebelar hemisférica en pacientes con epilepsia; La
atrofia del lóbulo posterior que puede estar relacionada con episodios
traumáticos a nivel encefálico y la atrofia del lóbulo anterior que no se
relaciona a trauma. La fenitoína puede actuar en sinergia con los demás
factores, para causar la atrofia
del cerebelo principalmente en la
exposición a largo plazo y
particularmente en dosis altas
con niveles séricos tóxicos.
Claves diagnosticas: Imágenes de TC- RM: En las imágenes de TC- RM sin
contraste se observa a nivel de la fosa posterior disminución del volumen
cerebeloso (atrofia cerebelosa).
La atrofia
del Vermis cerebelar – es leve cuando se
notan dos o tres surcos en la línea media y
moderada a severa cuando más de tres surcos son visibles y se
asociación con una reducción significativa de volumen de más de uno de
los segmentos del vermis
La atrofia de los Hemisferios cerebelosos – es leve cuando las hojas del cerebelo son visibles, es decir, cuando es posible observar surcos prominentes entre ellas, pero sin dilatación importante de las cisternas de la fosa posterior; la atrofia es moderada a severa cuando se observa una reducción significativa del volumen de todo el cerebelo con consecuente aumento de las cisternas de la fosa posterior.
Imágenes sagitales y axiales de RM y TC a nivel de la fosa posterior que evidencian una moderada reducción del volumen cerebeloso bilateral en un hombre de 54 años con antecedentes de uso de fenitoína como terapia para las convulsiones.
Bibliografía:
Benita
Tamrazi , Jeevak Almast, Your Brain on
Drugs: Imaging of Drug-related Changes in the Central Nervous System, Radiographics Vol. 32, No. 3
R. Crooks,
T. Mitchell, M. Thom, Patterns of cerebellar atrophy in patients with chronic epilepsy:
a quantitative neuropathological study, Epilepsy Research 41 (2000). Department
of Neuropathology, Institute of Neurology, University College London, Queen
Square, London.
Ney GC1,
Lantos G, Barr WB, Schaul N. Cerebellar atrophy in patients with long-term
phenytoin exposure and epilepsy. Arch Neurol. 1994 Aug. US National Library of
Medicine National Institutes of Health Search database
El
accidente cerebrovascular (ACV) se define como una lesión aguda del sistema
nervioso central de inicio súbito. La
isquemia aguda constituye aproximadamente el 80% de todos los accidentes
cerebrovasculares y es una causa importante de morbilidad y mortalidad en los
Estados Unidos, causando 150000 muertes por año.
La
secuencia de eventos en el ACV isquémico inicia con la oclusión de un vaso
central seguido por la disminución en la perfusión cerebral. Hay un cese
inicial de la síntesis de proteínas neuronales, seguido de una pérdida de
transporte de membrana y actividad sináptica, isquemia y posteriormente la reducción adicional en la
presión de perfusión causa un infarto irreversible.
Los buenos
resultados clínicos de la terapia con medicamentos trombolíticos en pacientes
con accidente cerebrovascular Isquémico agudo que fueron clasificados y seleccionados a partir de criterios de imagen
hacen que la elección y adecuada
interpretación de las imágenes se un punto de gran valor
en el resultado final del proceso
de diagnóstico y tratamiento del ACV
isquémico.
Bajo la
premisa “ el tiempo es cerebro” esta elección debe ser la mejor posible, en relación a la calidad, utilidad de las imágenes y que esté disponible en el menor tiempo posible, esto debe ser
tenido como punto base en lugares donde no se dispone de una unidad de
ACV establecida.
La valoración
de las imágenes en pacientes con
sospecha de ACV debe incluir – parénquima
cerebral – vasos – perfusión cerebral – área de penumbra, lo cual permite
diferenciar el tipo de ACV en isquémico o hemorrágico, identificar el área de
tejido infartado recuperable, identificar la ubicación de trombos
intravasculares.
TC sin contraste
La TC sin
contraste debe realizarse tan pronto como sea posible después de
establecida la sospecha clínica de ACV, el papel inicial de la TC sin contraste es descartar la presencia de
hemorragia u otras causas
del compromiso neurológico, la
segunda función de la TC sin contraste es la detección de signos tempranos de
isquemia cerebral, dentro de los signos precoces están el signo de la banda
insular, hipodensidad del núcleo lenticular y el signo de la ACM hiperdensa; determinar si
hay presencia de un infarto establecido,
El edema
citotóxico de la corteza insular, que es susceptible de daño isquémico
temprano causando hipodensidad local,
lo que resulta en el llamado signo de la banda insular.
La
isquemia aguda del territorio lenticuloestriado puede resultar en
oscurecimiento del núcleo lenticular, que aparece hipodenso debido a edema
citotóxico, esta alteración se puede ver en dentro de las 2 horas posteriores
al inicio del ACV en las imágenes de TC
sin contraste.
Hperdensidad
de un vaso central («signo de ACM hiperdensa») es un signo de
trombo agudo en un vaso intracraneal ya que los trombos agudos tienen
típicamente una alta densidad, se observa en sólo 30% de los casos.
El ACV establecido se observa como un área hipodensa cortical-subcortical dentro de un territorio vascular definido, en este caso la TC sirve para determinar el pronóstico definiendo el parénquima cerebral involucrado en el ACV, pudiendo ser utilizada la clasificación de Alberta de 10 puntos para la Arteria Cerebral Media ACM.
Figura 1 Signo de la arteria cerebral media hiprdensa ( ACM izquierda ).
Angiografía por tomografía computarizada
La
angiografía por TC es útil para evaluar los vasos extracraneales e intracraneales
puede detectar la presencia de un
defecto de llenado en un vaso causado por una trombosis arterial real con una
sensibilidad del 89%, definiendo el sitio de oclusión, puede además identificar
la presencia de disección arterial, evaluar el flujo sanguíneo colateral y detectar
enfermedad aterosclerótica.
TC de perfusión
La TC de perfusión se realiza
monitorizando el paso de un bolo de
contraste yodado a través de la circulación cerebral, Implica imágenes
continuas durante 45 segundos sobre la misma placa de tejido durante la
administración dinámica de un bolo de material de contraste a un alto flujo,
utilizando un ROI
arterial y un ROI venoso.
El
análisis de las imágenes de perfusión por TC en el accidente cerebrovascular
agudo se basa en la hipótesis de que la penumbra muestra (a) un aumento del
tiempo de tránsito medio con una disminución moderada del flujo sanguíneo
cerebral (> 60%) y un volumen sanguíneo cerebral normal o aumentado (80%
–100) % o superior) secundario a mecanismos autorreguladores o (b) aumento del
tiempo de tránsito medio con flujo sanguíneo cerebral marcadamente reducido
(> 30%) y volumen sanguíneo cerebral moderadamente reducido (> 60%),
mientras que el tejido infartado muestra flujo sanguíneo cerebral disminuido
severamente (< 30%) y volumen sanguíneo cerebral (<40%) con un aumento
del tiempo de tránsito medio.
Los
principales parámetros valorados en la perfusión
son: FSC = VSC / TTM, donde FSC volumen de sangre en relación al tiempo, VSC cantidad de sangre en el tejido, TTM es el tiempo del pasaje del medio de
contraste
Imágenes de RM
Las
imágenes de RM convencional son más sensibles y más específicas que la TC para
la detección de isquemia cerebral aguda en las primeras horas posteriores al
inicio del accidente cerebrovascular.
Las
secuencias de RM que se utilizan normalmente en la evaluación del accidente
cerebrovascular agudo incluyen spin eco ponderado en T1, spin eco rápido
ponderado en T2, FLAIR, secuencia Gradiente eco ponderado en T2 (GRE) y secuencias de difusión.
Las
imágenes GRE y SWI son sensibles para la detección de
hemorragia intracraneal aguda como áreas de
susceptibilidad magnética visualizadas hipointensas.
En
estadios tempranos las imágenes T2 FLAIR
pueden mostrar una
hiperintensidad intraarterial como signo precoz de oclusión o flujo
lento.
La
hiperintensidad parenquimatosa en la
secuencia FLAIR aparece a 6 horas
de iniciado el evento isquémico, tiempo
en el cual otras secuencias siguen apareciendo normales.
Las imágenes DWI permiten detectar isquemia de forma precoz con una sensibilidad cercana al 100% y deben ser valoradas junto al mapa de ADC. La intensidad de la señal en las áreas afectadas por un accidente cerebrovascular agudo en imágenes ponderadas por difusión, se muestran hiperintensas con caída del mapa ADC, secundariamente a edema citotóxico.
Figura. 2 imágenes de RM axial ponderada en T2 y T2 FLAIR de un paciente con ACV agudo mayor a 6 horas.Figura.3 imágenes de RM axial DWI y mapa ADC se evidencia ares de restricción de la difusión de agua, correspondiente a territorio isquémico de la arteria cerebral media izquierda.Figura 4 Esquema muestra la distribución de la ACM en 10 regiones.
RM ponderada por perfusión
Las imágenes ponderadas por perfusión requieren la aplicación de un medio de contraste paramagnético a través de los capilares cerebrales el cual provoca una pérdida transitoria de la señal debido a los efectos T2 * del agente de contraste, se realiza seguimiento de los cambios de la señal en el tejido causadas por la susceptibilidad (T2 *) para crear una curva de intensidad de señal tiempo hemodinámica la cual evalúa el flujo sanguíneo cerebral y el volumen sanguíneo cerebral determinando las áreas con restricción de flujo permitiendo demostrar áreas con lesión reversible cuando se observa una disminución de la perfusión mayor a la observada en la difusión se está mostrando el área de penumbra.
Figura. 5 Esquema de afectación cerebral en el accidente cerebrovascular agudo muestra un núcleo de tejido infartado irreversiblemente rodeado por una región periférica de tejido isquémico “penumbra “
En
conclusión Los protocolos de imágenes para el estudio del paciente con ACV agudo pueden variar según la institución y depende de la
disponibilidad de las diferentes modalidades, un protocolo simple que sea aplicable debe ser elegido para minimizar el retraso en la toma de decisiones.
Cuando los
pacientes con accidente cerebrovascular agudo se presentan dentro de las 6
horas posteriores al inicio de los síntomas, se debe realizar una Tc sin contraste o una
RM convencional con secuencias
ponderadas por difusión, que permitan llegar al diagnóstico de una
manera rápida y orientar la toma de decisión terapéutica.
Por tal
motivo el médico especialista en imágenes diagnosticas de guardia deberá
conocer la capacidad de ambos tipos de estudio y la información que estas
pueden proporcionarle en pacientes con
sospecha de ACV isquémico en fase
temprana.
Bibliografía:
Ashok Srinivasan, Mayank Goyal, Faisal Al Azri, Cheemun Lum,
State-of-the-Art Imaging of Acute Stroke, RadioGraphicsVol. 26,
No. suppl1.
Enrique Marco de Lucas, Elena Sánchez, Agustín Gutiérrez, Andrés González Mandly, Eva Ruiz, Alejandro Fernández Flórez, CT Protocol for Acute Stroke: Tips and Tricks for General Radiologists, RadioGraphicsVol. 28, No. 6.
Dr. Jhon Escudero R.
Universidad Tecnológica de Pereira.
Pereira Colombia.
El bazo es un órgano reticuloendotelial cuyo origen
embrionario se sitúa en el mesogastrio dorsal aproximadamente durante la quinta
semana de gestación. Puede originarse en varias prominencias, posteriormente migrando
hasta su ubicación normal en el adulto, a nivel subfrénico, en el espacio
supramesocolónico del hipocondrio izquierdo del abdomen, con fijación al
estómago por el ligamento gastroesplénico y al riñón por el ligamento
esplenorrenal. Cuando las prominencias esplénicas no se reúnen en una única masa
de tejido, pueden desarrollarse bazos accesorios en cerca del 20% de las
personas.
El bazo es el órgano linfático de mayor tamaño. Tiene una
ubicación intraperitoneal y una morfología ovoidea. Está constituido por pulpa
roja y blanca, y forma parte del sistema retículo-endotelial, cumpliendo
funciones en el mecanismo de defensa del organismo y en la eliminación de las
células sanguíneas (glóbulos rojos-plaquetas)
Los bazos accesorios son la patología congénita más
frecuente, con una incidencia de aproximadamente el 20-30% en los pacientes en
series de autopsia. Los bazos accesorios se localizan generalmente cerca del
hilio esplénico, aunque a veces se encuentran en los ligamentos suspensorios o
en la cola del páncreas en un 20% simulando un tumor, raramente se hallan en
otros lugares del abdomen o del retroperitoneo. Son únicos en un 88%, se
presentan dos focos en un 9% y más de 2 focos en un 3%, se visualizan como una
imagen redondeada con una densidad similar a la del bazo. Su tamaño varía desde
depósitos microscópicos no visibles con TC o RMN hasta nódulos de 2 a 3 cms de
diámetro. El bazo accesorio típico tiene una forma ovoidea o redondeada y lisa,
además de presentar una textura similar al bazo principal. Su vascularización
se produce a partir de la arteria esplénica y su drenado es hacia la vena
esplénica.
En la mayoría de los pacientes, los bazos accesorios son
un hallazgo incidental sin significación clínica y cursan de manera
asintomática. Sin embargo, en algunas ocasiones el bazo accesorio puede producir
síntomas en caso de torsión, ruptura o hemorragia; al mismo tiempo es
importante identificar el tejido esplénico accesorio, porque este tiende a
confundirse con una masa de otro tipo; como, por ejemplo, una masa gástrica,
pancreática, suprarrenal izquierda, hepática u otra masa. Otro aspecto a tener en cuenta clínicamente
es que puede provocar recidiva de otras enfermedades hematológicas tras una
esplenectomía previa, por ejemplo: Linfoma.
Radiológicamente el bazo es una estructura homogénea, salvo
en estudios TC y RM con contraste intravenoso en fase arterial en los que
muestra un realce arciforme de aspecto «atigrado» y se cree que este
patrón es debido a las diferentes velocidades del flujo en los compartimentos
de la pulpa roja y la diferenciación con la pulpa blanca. La manera de
visualización de un bazo y un bazo accesorio, según los diferentes métodos de
imágenes seria:
Ecografía: Ecogenicidad homogénea,
similar al hígado y ligeramente superior al riñón.
Tomografía sin Contraste: El bazo se visualiza
homogéneo y valores de atenuación ligeramente inferiores al hígado normal.
Tomografía con Contraste: El contraste aumenta su
atenuación de forma heterogénea en fase arterial y homogénea en fase portal y
tardías.
Resonancia magnética: Tiene tiempos de relajación
relativamente largos. En secuencias T1 tiene una intensidad similar al hígado hipointenso,
mientras que en secuencias T2 es hiperintenso respecto al hígado debido a un
mayor contenido de agua.
Es importante tener en cuenta que en neonatos el bazo
normal es hipointenso en T2 e hiperintenso en T1 en relación con el hígado,
dado que está compuesto predominantemente por pulpa roja y la sangre en los
sinusoides ingurgitados produce dicha señal, a partir de los 8 meses de edad se
observa un patrón de señal similar al adulto una vez que el tejido linfoide se
expande y madura en el bazo.
Diagnósticos
diferenciales:
Esplenosis:
Son porciones de bazo roto que se implantan en cualquier sitio incluyendo
abdomen, pelvis y tórax posterior a un traumatismo del bazo.
Poliesplenia:
Enfermedad congénita con múltiples bazos pequeños, que pueden estar bilateral,
pero con mayor tendencia a estar en predominio izquierdo.
Metástasis.
Masa
visceral.
Bibliografía
Larrañaga N., Espil G., Oyarzun A., De Salazar, Kozima S.,
No nos olvidemos del bazo: el órgano huérfano. Revista Argentina de Radiologia.
Volumen 78. Octubre – Diciembre 2014, pag. 206-2017.
Kasper D., Hauser S., Jameson J., Fauci A., Longo D.,
Loscalzo J., Harrison principios de medicina interna 19na edicion. Estados
Unidos, Mc Graw Hill, 2016.
Lee J., Sagel S., Stanley R., Heiken J., Body TC con correlación RM 4ta edición. Philadelphia, Marban, 2007.
Figura 1. A y C, Corte axial y coronal en fase arterial, donde se observa una estructura redondeada de bordes nítidos peri esplénica, la cual presenta realce atigrado similar al presentado por el bazo; B y D muestran el comportamiento de dicha estructura en fase portal idéntico al bazo, en relación a bazo accesorio.
Sandra L. Cano M.
Universidad Libre
Cali – Valle
Colombia
El tendon de Aquiles se forma
apartir de la union del musculo soleo con las cabezas de los musculos
gastronecmios para finalmente insertarse en el calcaneo donde se encuentra en
relacion con la bolsa retrocalcanea la cual es visible en imágenes por MRI no
superando las siguientes medidas, 6mm en su diametro cefalo-caudal por 3mm en
trasverso y 2mm en anteroposterior.
Los tendones se recubren por una
membrana sinovial, en el caso del Tendon de Aquiles esta recubierto por un
paratendon el cual proporciona nutricion, por medio de las anastomisis
vasculares las cuales hacia el tercio medio o en 2cm a 6cm de su insercion
disminuye, por ende la mayoria de lesiones y afectaciones del tendon de Aquiles
se dan a dicho nivel.
Es el tendon de mayor longitud midiendo hasta 15cm en su diametro longitudinal, sin embargo es el tendon que con mayor frecuencia se lesiona dando una clinica de limitacion a la flexion plantar, dolor, inflamacion y chasquido referido por el paciente.
La rotura del tendon de aquiles se presenta con mayor frecuencia en hombres, jovenes, con una edad media de 36 años, en estas lesiones parciales o total como nuestro tema a tratar, se utiliza la clasificacion de Kuwada propuesta en 1990 donde se tiene en cuenta la severidad del desgarro y el grado de retraccion del mismo, dando asi al medico tratante una orientacion hacia el tratamiento a elegir.
El tendon normal presenta un
grosor de 6mm, cuando este grosor es mayor a los 10mm se puede inferir lesion a
dicho nivel, en las imágenes por MRI su borde anterior es concavo con margenes
rectos y paralelos, respetandose ademas entre la piel y el tendon la grasa
subcutanea
La lesion del tendon de Aquiles se
manifiesta imagenologicamente con disrupcion de sus fibras tendinosas,
retraccion de las mismas, asociado a edema y en los casos graves lesion
completa grado III o rotura de este.
Dentro de los metodos de imágenes
mas utilizados en el trauma o lesion del tendon de Aquiles tenemos el
ultrasonido el cual presento una sensibilidad del 100% especificidad de 83% y
precision del 92%, donde se observa ausencia del tendon, retraccion de sus
extremos y sombra acustica posterior.
En las imágenes por MRI las
secuencia STIR y secuencias de saturacion grasa me permite una mejor evaluacion
del tendon con aumento de la señal en relacion a la disrupcion completa,
retraccion de sus extremos, edema adyacente.
A continuacion presentamos caso del servicio Paciente masculino 42 años de edad
quien asiste por chasquido, dolor e inflamación en región aquilea
Tendón de Aquiles evidencia rotura sobre el tercio distal del mismo a 30mm de su inserción calcanea, el mismo se presenta con retracción de 15mm, con clasificación kuwada tipo II.
Bibliografía
MRI Findings of 26 Patients with Parsonage-Turner Syndrome, Richard E.
Scalf1, Doris E. Wenger1, Matthew A. Frick1, Jayawant N. Mandrekar2 and Mark C.
Adkins1 Show less, American Journal of Roentgenology. 2007
Parsonage-Turner Syndrome: MR Imaging Findings and Clinical Information
of 27 Patients, From the Department of Radiology, Duke University Medical
Center, Durham, NC. RSNA Aug 1 2006
Gabriel Rico Morales
Universidad de Santander UDES
Paciente masculino 42 años de edad quien asiste por chasquido, dolor e inflamación en región aquilea
Diagnóstico: Rotura del tendón Aquiles
Características generales:
El tendón de Aquiles es uno de los tendones que con mayor frecuencia se
lesiona, está rodeado por un paratendón y tiene un grosor aproximado de 6mm, está
formado por la unión de ambas cabezas de los músculos gastronecmios y el soleo.
Las
lesiones del Tendón de Aquiles son más frecuentes en hombres y hacia su tercio
medial debido a su escaza vascularización a dicho nivel.
Claves diagnósticas: Disrupción de las fibras de forma parcial o completa donde se observa retracción de sus extremos como en este caso a tratar
Rx:
Edema de tejidos blandos en topografía del tendón Aquiles
U.S:
Presenta una precisión del 92% con especificidad del 83% y sensibilidad del
100%, observándose, ausencia del tendón, retracción del mismo y sombra acústica
posterior
MRI:
T1:
Rotura del tendón el cual se observa hipointenso con acortamiento de sus extremos
T2
– STIR: Hiperintensidad, asociado a lesión grado III o rotura
completa sobre las fibras del tendón
Diagnósticos
diferenciales:
Avulsión de
la tuberosidad del calcáneo
Paratenonitis
Bibliografía
MR Imaging of Disorders of the Achilles
Tendon, Department of Radiology, Thomas Jefferson University Hospital. American
Journal of Roentgenology. 2000
Full- versus Partial-Thickness Achilles
Tendon Tears: Sonographic Accuracy and Characterization in 26 Cases with
Surgical Correlation. Department of Radiology, University of Michigan Medical
Center, and Department of Radiology, Henry Ford Hospital. RSNA – Radiology Aug
2001
Gabriel Rico Morales
Universidad de Santander UDES
Paciente de 79 años de edad, con historia HTA de larga data con mal control y evento cerebrovascular isquémico previo, quien ingresa al servicio de guardia por compromiso del estado neurológico con afasia de expresión, paresia profunda Faciobraquiocrural derecha.
Diagnóstico:
Isquemia Cerebral Aguda.
La isquemia cerebral aguda (accidente cerebrovascular isquémico) es un síndrome causado por la interrupción del flujo sanguíneo a una zona del cerebro debido a la oclusión de un vaso sanguíneo y representa aproximadamente el 80% de los casos de evento cerebrovascular agudo.
Claves
para el diagnóstico:
Tc
sin contraste:
La tomografía sin contraste es el estudio de abordaje inicial de los pacientes con sospecha de isquemia cerebral aguda, se debe realizar tan pronto como sea posible desde el inicio de los síntomas, tiene como finalidad descartar la presencia de lesiones hemorrágicas, neoplasias, malformaciones arteriovenosas.
La Tc se debe valorar para detectar signos precoces de Isquemia cerebral establecida, los hallazgos tempranos son:
Hipodensidad cortico-subcortical que corresponda a
un territorio vascular determinado,
Borramiento de la diferenciación de sustancia
gris – sustancia blanca a nivel de los ganglios basales.
Borramiento de los surcos corticales.
Hiperdensidad de vaso central signo de la ACM hiperdensa
o signo de la cuerda.
Imágenes de resonancia magnética:
Las imágenes por RM muestran los cambios tempranos
de la difusión asociados con el edema citotóxico por el fracaso metabólico a
nivel del tejido neural.
La secuencia FLAIR pone en evidencia la oclusión o
flujo lento de una arteria central mostrando hiperintensidad parenquimatosa a 6
horas de iniciado el evento isquémico.
Las imágenes ponderadas en T1 muestran
Hipointensidad cortical con perdida de la diferenciación cortico subcortical
secundario a edema.
En las secuencias ponderadas en T2 se observa
hiperintensidad cortical secundaria a edema en las 12 a 24 horas siguientes al
evento isquémico.
Diagnóstico Diferencial:
Neoplasias cerebrales.
Infarto venoso cerebral.
Encefalitis.
Bibliografía:
Enrique Marco de Lucas, Elena Sánchez, Agustín Gutiérrez, Andrés González Mandly, Eva Ruiz, Alejandro Fernández Flórez, CT Protocol for Acute Stroke: Tips and Tricks for General Radiologists RadioGraphics Vol. 28, No. 6, Oct 1 2008.
Dr. Jhon Escudero R.
Universidad Tecnológica de Pereira.
Pereira Colombia.
También conocido como el Síndrome de Mueller-Weiss o bien
Enfermedad de Brailsford, la necrosis avascular (osteonecrosis) del hueso
navicular del tarso es una afectación progresiva y rara que mayormente se da en
adultos mayores entre 40-60 años con una gran predilección femenina de 7:1. La
fisiopatogenia es multifactorial, guardando relación con una carga crónica y asimétrica
sobre un hueso navicular cuya osificación previa haya sido deficiente, con
ausencia de antecedentes traumáticos.
El aporte sanguíneo del hueso navicular del tarso es dado de
forma centrípeta y en arco por las arterias dorsal del pie y plantar medial,
respectivamente (ver figura 1). Esta disposición anatómica expone un área
central de riesgo a la osteonecrosis. Adicionalmente es de tener en cuenta que
factores de riesgo como la diabetes, desnutrición, corticoterapia, el
tabaquismo y etilismo, entre otros, comprometen no solamente la óptima
vascularización del hueso sino además su osificación temprana.
Hallazgos clínicos incluyen el dolor crónico con edema y
sensibilidad a la palpación sobre la porción media y posterior del pie. En
estadios más avanzados es notable el desarrollo de una morfología anatómica alterada
con pie plano y varo.
La prueba diagnóstica de elección es la radiografía con
descarga en proyecciones lateral y frontal, en la que se puede observar una
serie de signos radiológicos que sugieren su diagnóstico. Uno de ellos es la pérdida
de la congruencia normal de la línea cyma, que en condiciones normales delimita
las articulaciones astrágalo-navicular y calcáneo-cuboidea en forma de una “S” en
proyecciones lateral y frontal (ver figura 2). Adicionalmente, es un signo
notable la disminución a menos de 25° del ángulo astrágalo-calcáneo (rango
normal 25 – 40°), tomado entre los ejes mayores de ambos huesos en una proyección
lateral.
La necrosis avascular del hueso tras mecanismos prolongados
de compresión, genera un colapso progresivo con esclerosis sobre el extremo
lateral del navicular, el cual adopta la forma de una “coma” (figura 3B). En
etapas más avanzadas, es posible identificar una seudo-articulación astrágalo-cuneiforme.
Ésta relaciona los huesos cuneiformes en cercanía topográfica con el astrágalo.
Se debe a una subluxación lateral de la cabeza astragalina que resulta en una morfología
sub-astragalina en varo, con una concomitante subluxación medial de la
tuberosidad navicular y seudo-valgo del segmento posterior del pie (ver figura 3C-E).
Si los daños necróticos persisten, la evolución puede
conllevar a la fragmentación de un segmento lateral o dorso-lateral del
navicular y extrusión dorsal del fragmento separado, conocido como listesis
navicular. El cambio en la descarga de fuerzas compresivas sobre el segundo
metatarsiano en vez del primero, como es el caso de una biomecánica conservada,
conlleva a menudo a una alteración hipertrófica del segundo metatarsiano.
Finalmente se desarrolla un patrón de pie plano objetivable con un ángulo de
Meary-Tomeno () mayor a 4° con convexidad caudal.
Los estudios multiplanares contribuyen con datos útiles para
el diagnóstico y manejo de la osteonecrosis del hueso navicular. La tomografía
computada aporta información adicional sobre la ubicación tridimensional de los
huesos del pie, lo cual constituye un paso útil en la planificación pre-quirúrgica.
Las imágenes por resonancia nuclear magnética, con
secuencias ponderadas en T1, revelan un edema óseo difuso (ver figura 4),
siendo éste de topografía más lateral en secuencias ponderadas en T2.
Adicionalmente se distinguen cambios de osteoartritis aún en etapas tempranas
mediante este método.
Como diagnósticos diferenciales se deben tener en cuenta la Enfermedad
de Köhler, una osteocondrosis espontánea del hueso navicular en la infancia que
se caracteriza por ser benigna y autolimitada, a diferencia de la osteonecrosis
del adulto. La osteomielitis, por otra parte, cursa con signos clínicos de inflamación
e infección que ayudan a descartar necrosis avascular ante imágenes de
alteración cortical y esclerosis. Las fracturas por estrés son comunes en
atletas jóvenes a cambio del grupo etario de la osteonecrosis del adulto,
observando esclerosis en el tercio medio del navicular, a diferencia de la
necrosis avascular, en la que la esclerosis es predominantemente proximal. En
la artropatía de Charcot, la fragmentación ósea y los cambios articulares
dismórficos cursan en su gran mayoría con calcificaciones vasculares que
orientan en el diagnóstico diferencial.
La osteonecrosis del hueso navicular es una entidad poco frecuente con daños osteo-articulares progresivas y características. Conocerlas ayuda a identificarlas en radiografías convencionales del pie afectado y brinda una herramienta valiosa en el diagnóstico diferencial del dolor crónico no traumático del pie en adultos mayores.
Bibliografía
Samim M, Moukaddam HA, Smitaman E. Imaging of Mueller-Weiss
Syndrome: A Review of Clinical Presentations and Imaging Spectrum. American
Roentgen Ray Society, AJR 2016; 207:W8-W18. Aceptado en febrero del 2016,
accedido en marzo del 2019. Disponible en línea en:
https://www.ajronline.org/doi/10.2214/AJR.15.15843
Kani KK, Mulcahy H, Chew FS. Mueller-Weiss Disease. Radiological Society of North America, Radiology: Vol. 279: Nro. 1. Publicado en abril del 2016, accedido en marzo del 2019. Disponible en línea en: https://pubs.rsna.org/doi/full/10.1148/radiol.2016132280
Figura 1. Diagrama de la vascularización arterial del navicular, en forma centrípeta y en arco, por las arterias dorsal del pie (A) y plantar medial (B).
Figura 2. Representación gráfica de la línea cyma en proyecciones radiológicas lateral y frontal. Delimita las articulaciones astrágalo-navicular y calcáneo-cuboidea en forma de una “S” en condiciones normales, en proyecciones anteroposterior (A) y lateral (B). Figura 3. Diagrama de tarso normal (A). Cambios morfológicos asociados a necrosis avascular del navicular: Forma de “coma” tras colapso progresivo del hueso (B). Seudo-articulación astrágalo-cuneiforme (C) por subluxación lateral de la cabeza astragalina con forma sub-astragalina en varo (D), y subluxación medial de la tuberosidad navicular con seudo-valgo del segmento posterior del pie (E). Subluxación medial del cuboide respecto al calcáneo, llevando al signo cuboide (F). Fragmentación de un segmento lateral o dorso-lateral del navicular, llamado listesis navicular, con extrusión dorsal del fragmento (G). Figura 4. Ángulo de Meary-Tomeno, formado entre los ejes longitudinales del astrágalo y del primer metatarsiano, siendo normal la alineación de 0° de estos. La línea pasa por los ejes del navicular y del cuneiforme medial. Su angulación con convexidad mayor a 4° hacia caudal se traduce como pie plano.Figura 5. Imagen axial ponderada en PD FS FSE (A), en las que se observa edema óseo difuso sobre el aspecto lateral del hueso navicular y adaptación de la forma en “coma” del mismo. En un corte sagital de la secuencia InPhase DP FSE, dicho edema se observa como un área hipo-intenso de la región lateral, compatible con necrosis avascular.Hansen DS UAP, Entre Ríos Argentina