CASO # 204 SÍNDROME DEL NERVIO INTERÓSEO POSTERIOR

Paciente femenina de 46 años. Dolor de tres meses de evolución sobre el antebrazo y codo derecho, sin alteraciones de la sensibilidad.

Diagnóstico:  Síndrome de nervio interóseo posterior, también conocido como síndrome del nervio radial profundo o síndrome supinador

Definición y clínica: Se trata de una neuropatía periférica por compresión, la clínica es inespecífica y se puede presentar con dolor a nivel del antebrazo o debilidad de los músculos extensores.

El sitio más común de compresión nerviosa es el borde proximal del músculo supinador sobre la arcada de Frohse.  Otros sitios potenciales de compresión son articulación radiohumeral anterior por adherencias fibrosas de la cápsula, vasos sanguíneos recurrentes anormales, adherencias fibrosas en el margen del músculo extensor radial corto del carpo y el margen distal del músculo supinador , también puede ser causado por el uso excesivo, compresión externa, fractura de cabeza radial, tumores de tejidos blandos (gangliones, lipoma), artritis séptica, condromatosis sinovial o sinovitis reumatoide.

El nervio radial y el nervio interóseo posterior normales, son estructuras hipointensas en imágenes axiales ponderadas en T1.

Claves diagnosticas:  Es difícil poder visualizar la estructura anatómica que genera la compresión, por lo tanto, el diagnóstico del síndrome del nervio interóseo posterior se basa principalmente en la visualización del nervio hiperintenso en las secuencias T2 fat sat o STIR  y  con edema muscular neurogénico el cual es visible en etapas agudas y subagudas de la denervación iniciando 24-48 horas después de la denervación mostrando músculos hiperintensos en las secuencias T2 fat sat y  STIR,  patrón de denervación muscular

La atrofia de la muscular grasa se observa en la fase crónica de la denervación completa y se observa con disminución del volumen muscular e hiperintensidad en imágenes ponderadas en T1 en comparación con la musculatura adyacente.  

Tratamiento:

El tratamiento conservador se realiza en aquellos pacientes con síntomas leves intermitentes, con modificación de la actividad física, evitar movimientos repetitivos y compresiones externa (ej, muletas). Asociado al uso de agentes antiinflamatorios.

Se recomienda cirugía en pacientes con cuadros leves que no se recuperan clínica o electromiografica en 4 meses o en paciente con compromisos severos.

Diagnóstico diferencial:

Epicondilitis lateral o codo de tenista.

Otros síndromes de dolor crónico del antebrazo.

MRI codo derecho protocolo estándar CDV: Se objetiva un tenue incremento de señal en secuencias sensibles a fluido, particularmente STIR sobre la intersección del musculo supinador, de igual forma se observó tenue incremento de señal sobre el resto de los componentes de la Arcada de Frohse con un tenue incremento en sus coeficientes de magnetización. Javier Martínez. MD
R.J. Spinner, P.C. Amadio / Clin Plastic Surg 30 (2003) 155–173

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Dr. Jhon Escudero R. Universidad Tecnológica de Pereira. Pereira Colombia.