CASO #191 PSEUDOQUISTE PERITONEAL POR SHUNT VENTRICULO-PERITONEAL

Paciente femenina de 29 años de edad, con antecedente de Shunt Ventrículo-Peritoneal, consulta por distensión, dolor abdominal, náuseas y diarrea de 15 de evolución. Se realiza ecografía TV, posteriormente TCMC abdomino-pelviana; se hace diagnóstico imagenológico de quiste abdominal gigante sin descartar órgano-dependencia anexial. Se realiza cirugía -resección parcial del quiste, libera y reposición catéter ventrículo peritoneal-, se determina indemnidad de útero y ovarios. diagnóstico quirúrgico: quiste peritoneal. Tres meses después, paciente reingresa por recidiva de cuadro abdominal.

Definición y Clínica

Complicación rara del Shunt Ventrículo-peritoneal, dada de 3 semanas hasta 10 años luego de la colocación, con incidencia menor al 1 al 4.5%. Se caracteriza por ser una masa quística, de LCR recubierto por una pared fina de tejido fibroso inflamatorio (por lo que recibe el nombre de pseudoquiste) que surge a partir del extremo del catéter. Puede ser móvil dentro del peritoneo, o estar adherido a las asas intestinales.

Los signos y síntomas pueden ser de tres tipos: Abdominales (dolor abdominal, distensión, vómitos y nauseas, con o sin masa palpable), Aumento PIC (cefalea, disminución del nivel de conciencia, déficit neurológico), Infeccioso (fiebre, mal estado general, etc)

Imágenes

  • Ecografía: es el método de elección para la evaluación de esta patología.
  • TC: Se ve una masa de bordes definidos, regulares, cuyo contenido presenta densidad líquida. Esta masa puede encontrarse rodeando asas intestinales dadas las adherencias entre ambas paredes. Otro hallazgo es la visualización de la relación del pseudoquiste con el catéter del shunt.

Diagnósticos diferenciales

Quiste de mesenterio, epiplón, duplicación del intestino delgado, absceso abdominal, fluido loculado y asa intestinal distendida por líquido de ascitis.

La PAAF podría ser de utilidad, en caso que se dificulte el diagnostico imagenológico.

Tratamiento

  • Quiste no infectado: la escisión de lesión y reposicionamiento del catéter, suele ser de elección.
    El drenaje percutáneo, puede ser tanto diagnóstico como tratamiento, sobre todo en aquellos que no sean recidivante
  • Lesión infectada: remoción de la lesión y reemplazo de catéter.

En adultos, la recidiva se da en aproximadamente el 24.2%, mientras que en niños, dicho porcentaje disminuye a aproximadamente 19.8%.

Dra. M. Belén Montani U.B.A

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