BAZO ACCESORIO

El bazo es un órgano reticuloendotelial cuyo origen embrionario se sitúa en el mesogastrio dorsal aproximadamente durante la quinta semana de gestación. Puede originarse en varias prominencias, posteriormente migrando hasta su ubicación normal en el adulto, a nivel subfrénico, en el espacio supramesocolónico del hipocondrio izquierdo del abdomen, con fijación al estómago por el ligamento gastroesplénico y al riñón por el ligamento esplenorrenal. Cuando las prominencias esplénicas no se reúnen en una única masa de tejido, pueden desarrollarse bazos accesorios en cerca del 20% de las personas.

El bazo es el órgano linfático de mayor tamaño. Tiene una ubicación intraperitoneal y una morfología ovoidea. Está constituido por pulpa roja y blanca, y forma parte del sistema retículo-endotelial, cumpliendo funciones en el mecanismo de defensa del organismo y en la eliminación de las células sanguíneas (glóbulos rojos-plaquetas)

Los bazos accesorios son la patología congénita más frecuente, con una incidencia de aproximadamente el 20-30% en los pacientes en series de autopsia. Los bazos accesorios se localizan generalmente cerca del hilio esplénico, aunque a veces se encuentran en los ligamentos suspensorios o en la cola del páncreas en un 20% simulando un tumor, raramente se hallan en otros lugares del abdomen o del retroperitoneo. Son únicos en un 88%, se presentan dos focos en un 9% y más de 2 focos en un 3%, se visualizan como una imagen redondeada con una densidad similar a la del bazo. Su tamaño varía desde depósitos microscópicos no visibles con TC o RMN hasta nódulos de 2 a 3 cms de diámetro. El bazo accesorio típico tiene una forma ovoidea o redondeada y lisa, además de presentar una textura similar al bazo principal. Su vascularización se produce a partir de la arteria esplénica y su drenado es hacia la vena esplénica.

En la mayoría de los pacientes, los bazos accesorios son un hallazgo incidental sin significación clínica y cursan de manera asintomática. Sin embargo, en algunas ocasiones el bazo accesorio puede producir síntomas en caso de torsión, ruptura o hemorragia; al mismo tiempo es importante identificar el tejido esplénico accesorio, porque este tiende a confundirse con una masa de otro tipo; como, por ejemplo, una masa gástrica, pancreática, suprarrenal izquierda, hepática u otra masa.  Otro aspecto a tener en cuenta clínicamente es que puede provocar recidiva de otras enfermedades hematológicas tras una esplenectomía previa, por ejemplo: Linfoma.

Radiológicamente el bazo es una estructura homogénea, salvo en estudios TC y RM con contraste intravenoso en fase arterial en los que muestra un realce arciforme de aspecto “atigrado” y se cree que este patrón es debido a las diferentes velocidades del flujo en los compartimentos de la pulpa roja y la diferenciación con la pulpa blanca. La manera de visualización de un bazo y un bazo accesorio, según los diferentes métodos de imágenes seria:

  • Ecografía: Ecogenicidad homogénea, similar al hígado y ligeramente superior al riñón.
  • Tomografía sin Contraste: El bazo se visualiza homogéneo y valores de atenuación ligeramente inferiores al hígado normal.
  • Tomografía con Contraste: El contraste aumenta su atenuación de forma heterogénea en fase arterial y homogénea en fase portal y tardías.
  • Resonancia magnética: Tiene tiempos de relajación relativamente largos. En secuencias T1 tiene una intensidad similar al hígado hipointenso, mientras que en secuencias T2 es hiperintenso respecto al hígado debido a un mayor contenido de agua.

Es importante tener en cuenta que en neonatos el bazo normal es hipointenso en T2 e hiperintenso en T1 en relación con el hígado, dado que está compuesto predominantemente por pulpa roja y la sangre en los sinusoides ingurgitados produce dicha señal, a partir de los 8 meses de edad se observa un patrón de señal similar al adulto una vez que el tejido linfoide se expande y madura en el bazo.

Diagnósticos diferenciales:

  • Esplenosis: Son porciones de bazo roto que se implantan en cualquier sitio incluyendo abdomen, pelvis y tórax posterior a un traumatismo del bazo.
  • Poliesplenia: Enfermedad congénita con múltiples bazos pequeños, que pueden estar bilateral, pero con mayor tendencia a estar en predominio izquierdo.
  • Metástasis.
  • Masa visceral.

Bibliografía

Larrañaga N., Espil G., Oyarzun A., De Salazar, Kozima S., No nos olvidemos del bazo: el órgano huérfano. Revista Argentina de Radiologia. Volumen 78. Octubre – Diciembre 2014, pag. 206-2017.

Kasper D., Hauser S., Jameson J., Fauci A., Longo D., Loscalzo J., Harrison principios de medicina interna 19na edicion. Estados Unidos, Mc Graw Hill, 2016.

Lee J., Sagel S., Stanley R., Heiken J., Body TC con correlación RM 4ta edición. Philadelphia, Marban, 2007.

Figura 1. A y C, Corte axial y coronal en fase arterial, donde se observa una estructura redondeada de bordes nítidos peri esplénica, la cual presenta realce atigrado similar al presentado por el bazo; B y D muestran el comportamiento de dicha estructura en fase portal idéntico al bazo, en relación a bazo accesorio.
Sandra L. Cano M. Universidad Libre Cali – Valle Colombia